Ignacio Aragon

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En el dinámico mundo de la estética, la organización del espacio de trabajo es fundamental para asegurar tanto la eficiencia como la calidad del servicio ofrecido. Las alumnas se encuentran con el reto de mantener su entorno ordenado y funcional. Este proyecto nace con el propósito de abordar estos desafíos, dotando a las alumnas de las herramientas y habilidades necesarias para diseñar y crear sus propios organizadores para el material que usan. A través de esta iniciativa, no solo se busca mejorar su espacio de aprendizaje, sino también fomentar su creatividad e innovación.

Importancia del Proyecto

El entorno de aprendizaje juega un papel crucial en la formación de las estudiantes de estética. Un espacio desorganizado puede llevar a la pérdida de tiempo, aumentar el estrés y reducir la efectividad del aprendizaje práctico. Al proporcionar a las alumnas la oportunidad de diseñar y fabricar sus propios organizadores, el proyecto apunta a:

  1. Desarrollar habilidades prácticas y creativas: las alumnas han tenido la oportunidad de trabajar con programas de diseño 2D y 3D, así como con tecnologías de fabricación digital como cortadoras láser e impresoras 3D. Estas habilidades abren puertas a otros campos creativos y tecnológicos.
  2. Fomentar la autonomía y el trabajo en equipo: a lo largo del proyecto, las alumnas han colaborado, compartido ideas y resuelto problemas de manera conjunta. Esto fortalece sus habilidades de trabajo en equipo y les enseña a ser más autónomas y responsables en la gestión de sus herramientas y materiales.
  3. Promover la innovación y la personalización: al diseñar sus propios organizadores, las alumnas pueden personalizar sus espacios de trabajo según sus necesidades y preferencias específicas. Esta capacidad de innovar y adaptar soluciones personalizadas es esencial en el ámbito de la estética, donde cada profesional puede tener diferentes métodos y estilos de trabajo.
  4. Mejorar la eficiencia y la calidad del trabajo: un espacio de trabajo bien organizado facilita el acceso rápido a herramientas y materiales, lo que aumenta la eficiencia y reduce los tiempos muertos. Esto, a su vez, mejora la calidad del trabajo realizado y contribuye a una experiencia de aprendizaje más fluida y productiva.
  5. Aumentar la motivación y el compromiso: ver los resultados tangibles de su esfuerzo y creatividad puede ser motivador para las alumnas. La satisfacción de haber creado algo funcional y estéticamente agradable puede aumentar su compromiso con el aprendizaje y su entusiasmo por continuar mejorando sus habilidades.

Proceso

Para comenzar se le dio a las alumnas total libertad para crear sus grupos y sus proyectos. El diseño y los materiales que iban a utilizar en él, serían pensados y descritos por ellas. De esta forma, ellas son dueñas del proyecto y así se les hizo saber: el resultado de sus proyectos sería su responsabilidad.

Creamos un documento en el que mostramos los elementos que hacían a las alumnas trabajar concentradas. Con esto nos dimos cuenta que el orden era crucial para ello. Las alumnas hicieron grupos de entre 4 y 6 personas y comenzaron a idear el concepto. Bocetaron, dibujaron y diseñaron diferentes ideas. 

A la hora de recoger los materiales y recursos que iban a necesitar, hicimos un cribado de las ideas que no se podían utilizar. Después, cada grupo creó el concepto de diferentes formas. Algunas quisieron visualizar su futuro proyecto en 3D y crearon un modelo con Tinkercad para poder crearlo de forma correcta. Otras utilizaron páginas web como MakerCase para crear los planos. También se usó Inkscape para modificar o crear ciertas partes de los diseños 2D, así como Beam Studio.  

Tras el diseño, llegó la hora de cortar las piezas para su posterior ensamblaje. Todos los proyectos se realizaron en metacrilato y un grupo creó un pequeño tirador para su proyecto en 3D. El resultado fue que cada grupo creó un organizador diferente: un organizador de esmaltes, un organizador de paletas de maquillaje, unas perchas para pestañas postizas y un organizador más versátil con varios huecos y una tapa. Las alumnas quedaron realmente satisfechas con su trabajo y las profesoras realmente impresionados con la creatividad de estas.

Conclusión

Este proyecto de mejora de espacios de aprendizaje no solo aborda un problema práctico inmediato, sino que también prepara a las alumnas para enfrentar desafíos futuros con una mentalidad creativa y proactiva. Al equiparlas con habilidades en diseño y fabricación digital, se les ofrece una base sólida para su desarrollo profesional en el campo de la estética y más allá. El impacto de este proyecto va más allá de la organización física del espacio; se trata de empoderar a las alumnas para que se conviertan en profesionales más competentes, creativas y resilientes.