Carlos Manuel Piñero
Esta semana hemos realizado el mantenimiento de nuestra cortadora láser. Es muy sencillo y, además, con ello estaremos alargando su tiempo de vida, además de poder trabajar de forma más segura con ella.
El láser de la cortadora alcanza altísimas temperaturas, lo que nos permite cortar o grabar materiales muy diversos con facilidad y de forma rápida, pero para que la máquina alcance estas temperaturas y siga siendo segura, necesita de un sistema de refrigeración. Este sistema debe ser rellenado con agua destilada cuando la propia cortadora nos dé el aviso.
En primer lugar, debemos acceder a la parte trasera de nuestra cortadora. Es muy importante hacer todo esto con la máquina apagada. Una vez localizada la parte de atrás, abriremos la única tapa que hay, lo cual nos dará acceso al tapón de rellenado del sistema de refrigeración. Éste, se abre de manera de forma muy sencilla utilizando un destornillador plano, así que tenedlo a mano.
Con la ayuda de un embudo, rellenamos el sistema de refrigeración hasta arriba con agua destilada (es como el que utilizamos en casa para la plancha, por ejemplo). Si se sale algo de agua podemos secarla con un poco de papel absorbente, asegurándonos después de que no queden residuos de papel.
A continuación, volvemos a poner el tapón, cerramos la tapa de acceso y podemos encender nuestra cortadora. En el menú principal, accedemos a la opción «Mantenimiento» y, una vez allí, activamos la «Bomba de aire» durante unos minutos.
Cuando haya pasado el tiempo, volvemos a pulsar «Bomba de aire» para que deje de funcionar. Para finalizar, volvemos a acceder a la parte trasera, volvemos a abrir el tapón de llenado y volvemos a rellenar con agua. Entrará más o menos la misma cantidad que entró la primera vez que lo hicimos.
Ahora podemos volver a cerrar el tapón y la tapa de acceso trasera. Nuestra cortadora láser vuelve a estar operativa y preparada para volver a darnos un montón de horas de corte.
¡A trabajar!




